Aug 072011
 

La Espiritualidad tiende a atenuar el miedo a la muerte.
El Voluntario debe mostrarse abierto a escuchar cualquier petición del enfermo, ayudar a la resolución de asuntos pendientes, a la reconciliación y al perdón. Ayudar a la despedida. Asegurar la libertad para la expresión de sus creencias religiosas, sea esta cual sea.
«Cercana la hora, deberíamos aún tener dos días, el primero para reunirnos con quien hemos odiado y el segundo para hacerlo con quien hemos amado. A unos pediríamos perdón por nuestro odio y a otros, por nuestro Amor, de modo que aliviados de ambos pesos pudiéramos dirigirnos, ligeros a la frontera» (Rafael Argullol)